La actividad turística internacional ha representado durante muchos años un fuerte contribuyente al estado económico de las distintas ciudades o países, sobretodo para aquellos que dependen casi en su totalidad del mismo o están buscando la diversificación de ingresos, reconociendo a esta área como fuente excepcional de inversión que indica una de las principales columnas de abastecimiento para muchos países en desarrollo, crea el empleo y las oportunidades de progreso que tanto se necesitan.